Emilio Scotto: el pionero



Argentina, 14 de enero de 1985: un tipo de 30 años se dispone, con tan solo 300 dólares americanos, a dar la vuelta al mundo. Sin contactos por el camino, sin ropa de moto y sin siquiera un mapa, Emilio Scotto consiguió algo que ni él mismo habría imaginado: el Récord Guinness al viaje más largo de la historia.

Vamos a repasar su viaje en cifras para hacernos a la idea de la magnitud de lo que consiguió: durante los diez años que duró su viaje, Emilio recorrió 279 países y 735.000 kilómetros a lomos de su Honda Gold Wing 1100 Interstate, para lo que necesitó 47.000 litros de gasolina, 1.300 litros de aceite, 13 pasaportes de 64 páginas cada uno, 86 neumáticos, 9 asientos, 12 baterías... A lo largo de este tiempo, fue detenido cinco veces, una vez pensaron que era agente de la CIA y otra, que era espía de Muamar el Gadafi; incluso fue acusado de querer asesinar al presidente de Liberia. Fue recibido por el Papa San Juan Pablo II, con quien tuvo una audiencia, y el propio Diego Armando Maradona pagó su estancia durante un mes en Nápoles. Pero, ¿cómo consiguió todo esto? Emilio relata cómo empezó a recibir ayuda: "cuando partí sólo iba con 300 dólares, pero la gente en Sudamérica y Centroamérica fue formando una cadena e invitándome a sus casas y dándome un tanque de gasolina."




Scotto no hizo publicidad de su viaje, pero las noticias de sus aventuras comenzaron a expandirse; fue la televisión neoyorquina la que bautizó su moto como la "Princesa Negra", y fue un reportero estadounidense quien, cuando llegó a Nueva York, le ayudó a conseguir fondos para atravesar el Océano Atlántico. A lo largo de su viaje, le patrocinaron marcas como Pepsi, Agip o Metzeler y escribió crónicas para distintas revistas y periódicos, como la española Motociclismo. Respecto a ésta, cuenta una anécdota:

"Volví de África y antes de seguir hacia Asia pasé unos días en España. Un día me encontré con unas monjitas, llevaban unas bolsas y estaban mirando la moto. Me acerco y les digo: "buenas tardes hermanitas, ¿les gusta la moto?" Y, sin dudarlo me dijeron: "la Princesa Negra, ¿verdad?" Resulta que de una de las bolsas sacaron una revista de Motociclismo. "¿Pero ustedes compran esta revista?" "Oh sí, la compramos para ver por dónde va". Ese fue uno de mis mejores premios. Hoy todo es más tecnológico, más rápido, hay mucha gente contando viajes... Sin duda habría sido diferente."




La lista de las aventuras de Emilio da para escribir más de un libro: atravesó Nicaragua en 1985 durante su guerra civil y Kuwait justo antes de ser invadido en 1991 por Iraq. Oficiales chinos prohibieron su entrada al país a menos que pagase 70.000 dólares, pero un club motociclista de Beijing medió para que pudiese entrar gratis; fue atacado por piratas al salir de Somalia en un carguero, de quienes finalmente pudo escapar...

En el año 1991, tras seis años de viaje, se casó en Nueva Delhi con Mónica, su novia argentina. Juntos recorrieron 89 países y los cuatro últimos años de esta gran aventura. En 1992 llegó a Estados Unidos e hizo una breve pausa, pero al poco tiempo volvió a partir. Si bien empezó el viaje en el sentido de las agujas del reloj, esta vez sería al contrario: después de visitar el Caribe fue destino a Hawaii, Filipinas, Corea, Rusia... Finalmente, Emilio terminó su viaje en 1995 volviendo a Buenos Aires, el mismo sitio del que partió en 1985. Pero se guardó un último país que visitar, España: "decirte que mi deuda con ella (España) nunca podré terminar de pagarla. Hasta que me muera nunca podré hacer algo que demuestre la gratitud que siento por su gente, así que, gracias España."




Un viaje de tal magnitud hizo que no pasase inadvertido: además del Récord Guinness, recibió multitud de reconocimientos. La ciudad de Nueva York declaró el 27 de mayo como el "Día de Emilio Scotto en la Ciudad de Nueva York"; el periódico británico The Guardian lo definió como "el Google de los '80" y fue incluido en una lista internacional que nomina a los cuarenta exploradores más grandes de la humanidad, junto a Marco Polo, Cristóbal Colón, Hernán Cortés, Magallanes, Amelia Earhart, Neil Armstrong... Incluso el director James Cameron quiso hacer una película de su viaje.

En la actualidad, Emilio vive a caballo entre Oliva, Argentina, y Miami. Fundó una empresa de viajes en moto, como no podía ser de otra forma, y se dedica a enseñar a otros todo aquello que en diez años descubrió. Muchos han seguido sus pasos: Miquel Silvestre, Charly Sinewan, Nicolás Jarne... La Princesa Negra tuvo la jubilación que merecía y descansa en un museo cerca de Las Vegas junto a otros vehículos que pasaron a la historia, como el DeLorean de Regreso al Futuro.




Como mensaje a quienes quieren empezar a viajar, Emilio nos dice que "mil veces" sintió "mucho miedo, pero el miedo es un tributo, no una vergüenza, y el que dice no sentirlo miente o es un idiota".







Fuentes:

Emilio Scotto World Tours
Diario Clarín
El Diario 24
elmundoenmoto.net
Box Repsol
todoparaviajar.com

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